GUÍA DE AYUDA PARA AFRONTAR EL FALLECIMIENTO DE UN SER QUERIDO.
El fallecimiento de una persona próxima suele conllevar un gran dolor tanto a nivel sentimental como emocional tanto si la persona que nos ha dejado era importante para nosotros como si lo era para nuestros seres queridos. Ante esta situación es necesario conocer el protocolo y la manera de actuar ante las diferentes tesituras que se nos van a presentar para poder reaccionar de la mejor manera posible.
La muerte es un proceso natural en el ser humano y aunque está aceptado, por lo general, cuando se trata de un ser querido la reacción más frecuente es un sufrimiento que pasa por diferentes etapas.
El estado de duelo es un conjunto de sentimientos, emociones y pensamientos que aparecen tras un deceso de un prójimo. El duelo implica un proceso de adaptación que dependerá directamente de la persona que lo sufre y requiere de un proceso gradual de restablecimiento del equilibrio y la vuelta a la actividad normal.
Es necesario ser respetuosos con los procesos de duelo de los más próximos al difunto, tratando de comprender su situación y teniendo en cuenta que la reacción de cada individuo es diferente en estas situaciones. En cada cultura se tiene un protocolo ante el óbito, lo que a continuación se explica es en relación a la cultura que tenemos en España en estas situaciones.
Psicólogos expertos en la materia a aquellos que se encuentran en proceso de duelo suelen recomendar:
- Tómate un tiempo para ti mismo, hay que aceptar que ante el deceso el periodo de duelo es algo natural.
- Hablar sobre el fallecimiento del ser querido con amigos y familiares para poder comprender qué ha sucedido y recordar al difunto. Hay que tener en cuenta que la negación solo puede llevar a frustraciones tanto personales como de la gente que le intenta ayudar.
- Aceptar los sentimientos. Es humano sentir tristeza, desesperación, rabia e incluso agotamiento cuando se pierde a un ser querido. Aceptar lo que se siente y no reprimirlo es básico para poder superarlo.
- Cuidarse y cuidar a los más cercanos es una buena manera de mantener la mente ocupada y la ayuda al prójimo se convierte en una manera de sentirse usted mejor.
- Rememorar al ser querido suele intercambiar las sensaciones de pena por aquellas más alegres. Honrar al fallecido es una buena terapia para mejorar el estado de ánimo.
Tras el fallecimiento lo normal es sentir un gran shock que puede llegar hasta a parecer que nada de lo ocurrido es real y donde el ser humano tiende a ser incapaz de pensar o concentrarse. Ese momento suele coincidir con la toma de decisiones importantes como la organización del entierro o funeral, ver o no el cuerpo o contactar con familiares y amigos.
CÓMO COMUNICAR EL FALLECIMIENTO DEL SER QUERIDO
Para comunicar un fallecimiento el procedimiento normal es una comunicación vía telefónica para gente cercana al difunto y la publicación de una esquela en los periódicos para avisar a aquellos menos allegados o aquellos con los que no se ha podido comunicar de inicio.
EL VELATORIO
El velatorio es un acto que se lleva a cabo con el cuerpo del fallecido presente, habitualmente en tanatorios (aunque todavía queda gente que lo realiza en sus hogares) y de duración aproximada entre 24 y 30 horas donde los familiares suelen estar en todo momento.
Las visitas al velatorio se realizan para acompañar en el sentimiento a los familiares. No deben ser muy duraderas pues la estancia de los familiares es muy larga, dura y con muchas visitas aunque en caso de no haber nadie más es recomendable no abandonar el lugar hasta que no haya más visitas. El pésame igualmente debe ser corto en tiempo y sin excesivas palabras, no evitando las muestras de afecto mediante contacto físico como pueden ser apretones de manos, abrazos, etc.
Las frases más comunes para dar el pésame son “te acompaño en el sentimiento”, “mi más sincero pésame” o “lo siento mucho”, aunque otras frases que se digan desde el interior también suelen ser muy agradecidas por los familiares. Incluso el uso del silencio como condolencia puede ser un gesto muy apreciado.
Es posible que en el tanatorio haya un Libro de Condolencias. Dicho libro recoge pésames y frases en honor al fallecido. Es recomendable firmar o dejar alguna frase en caso de realizar la visita al tanatorio. El libro de condolencias suele recogerse en los tanatorios al comienzo del funeral.
EL FUNERAL
Aunque en España la mayoría son religiosos (católicos), el funeral puede ser tanto religioso como civil. Los funerales religiosos se ofician dentro de una iglesia o en una capilla (del tanatorio). El protocolo marca que los familiares se sienten en las primeras filas y el resto de las personas en los bancos a continuación. Todos los asistentes deberán estar dentro del lugar de ceremonia en el momento de entrar el féretro y no abandonarán la sala hasta que éste haya salido de la misma.
Cuando el féretro haya abandonado la iglesia o capilla, los familiares directos (excepcionalmente puede haber algún otro familiar aunque no es lo común) formarán la línea de pésame a las puertas de la sala. Según se vaya saliendo el pésame – en caso de no haberse dado durante el velatorio - ha de ser rápido en forma de una frase corta, un beso, abrazo, etc.
Es conveniente dar muestras de afecto a la par que mantener una postura seria. Durante el funeral se debe procurar mantener la compostura y reprimir - dentro de lo posible - las muestras de dolor más llamativas como gritos, lloros, etc.
El vestuario en este acto ha de ser sobrio, sin exceso de colores ni llamativo y no se debe vestir completamente de negro a menos que se sea un familiar muy cercano del fallecido.
Si no se puede asistir al funeral ha de ser por causa de fuerza mayor. En este caso, se deberá hacer llegar al familiar un mensaje de condolencia lo más cercano posible y acorde al grado de cercanía con la familia o con el difunto (vía telefónica, flores, etc.).
Los funerales civiles, en cambio, son actos breves en los que alguno de los familiares (a veces algún amigo o allegado) recita un discurso en homenaje al fallecido. Al final del funeral – independientemente del tipo que sea - el féretro será trasladado al cementerio para su entierro o al crematorio para su incineración.
QUÉ HACER ANTE UN FALLECIMIENTO
Perder un ser querido es algo a lo que puede que tengamos que enfrentarnos alguna vez a lo largo de nuestras vidas. Además de hacer frente al dolor emocional que esto supone hemos de realizar algunos trámites que van a ser necesarios para que se le otorgue digna sepultura al fallecido.
En esta página se puede encontrar una somera guía sobre cómo actuar ante el fallecimiento, siempre teniendo en cuenta que es recomendable tener asesoramiento de profesionales.
Ocurrido el fallecimiento, se puede actuar de 2 formas:
- Con Seguro de Defunción: Se ha de llamar al número que pone en la póliza y ellos se encargarán de todos los tramites: llaman a la funeraria que se prefiera y dependiendo de las prestaciones de la póliza se podrá escoger entre incineración o entierro, sepultura, féretro, flores, esquelas de calle, esquelas en los medios, transporte al cementerio, cuaderno de condolencias, misa, etc. Ellos se encargarán de tramitar el certificado de defunción y registrarlo.
- Mediante Funeraria: hay que llamar a la funeraria que se seleccione - los teléfonos de las funerarias se pueden encontrar en nuestro directorio de servicios o bien se lo pueden facilitar en los mismos hospitales e inclusive suele haber agencias en las inmediaciones. La propia funeraria se encargará de todo, si tiene compañía de seguros, ellos se pondrán en contacto con la misma, realizando todos los tramites. Si no se tiene compañía, la funeraria le ofrecerá todos los servicios donde se podrá escoger entre incineración o entierro, sepultura, féretro, flores, esquelas de calle, esquelas en los medios, transporte al cementerio, cuaderno de condolencias, etc. Igualmente se encargan de tramitar el certificado de defunción y su registrarlo e inclusive ofrecen consejo en la tramitación de testamentaría.
En caso de muerte violenta, la diferencia es que primero será el juzgado el que señale el protocolo (si necesita autopsia). El resto será igual que la actuación anterior en cualquiera de las dos maneras de actuar (compañía de seguros o bien con una funeraria).
En los casos en que una familia que no pueda correr con los gastos de sepelio, la forma de actuar sería también llamando a las funerarias y esta le dará la opción de donar el cuerpo a la Universidad o bien si no tienen ningún ingreso ni rentas (tiene que ser demostrable), el Ayuntamiento se haría cargo de los gastos aunque serían los mínimos y el cadáver sería enterrado en una fosa común.

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