El Club de chotis Cielo de Madrid participa en las fiestas patronales Virgen de las Candelas.
Madrid fue, como decía Agustín Lara en su canción, “la cuna del requiebro y del chotis”, aunque de eso hace ya mucho tiempo (más de medio siglo). Cada año, en mayo con San Isidro y en agosto con las celebraciones de San Lorenzo, San Cayetano y La Paloma, resurge el espíritu “chulapo”, ese que llena las calles de mantillas, claveles y limonada. Sin embargo, más allá de las verbenas, el Madrid de ahora sucumbe a otras tendencias y ritmos, y son unos pocos –asociaciones y agrupaciones de mayores– los que intentan preservar estas costumbres y tradiciones madrileñas.
El chotis, cuyo origen es centroeuropeo –del escocés Schottis–, se convirtió en el baile por antonomasia de las fiestas madrileñas en 1890.
El Club de chotis Cielo de Madrid puso en marcha hace poco más de dos años la primera escuela de chotis del mundo, patrocinada por la Comunidad de Madrid.

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