Los agentes de una patrulla, atendiendo a una llamada telefónica, se personaron en el domicilio de una vecina que confirmó que su marido había anunciado su intención de suicidarse.
Los policías lograron que esta persona informara a su pareja de su ubicación y, tras solicitar la colaboración de la Guardia Civil, se desplazaron hasta el río Jarama.
Allí localizaron a un varón dentro del agua, con el torso desnudo, que comenzaba a ser arrastrado por la corriente.
Los agentes, tras introducirse en el agua, consiguieron sacarlo hasta la orilla y solicitaron la presencia de la ambulancia municipal, que lo trasladó al hospital.

No hay comentarios:
Publicar un comentario